Una oruga bonita, pero peligrosa para niños y mascotas
La procesionaria (Thaumetopea pityocampa) es una oruga que afecta a los pinos y cedros, formando nidos de seda blanca en sus copas. Su nombre viene del modo en que se desplaza en fila india (procesión). Pero lo realmente preocupante son los pelos urticantes que suelta, que pueden causar fuertes reacciones alérgicas en personas y animales.
¿Cuál es su ciclo?
Las orugas aparecen en invierno y primavera. Cuando bajan de los árboles para enterrarse y pupar, se exponen en jardines, parques y caminos. Es en ese momento cuando son más peligrosas. Sus pelos se desprenden fácilmente y flotan en el aire.
¿Qué daños produce?
- Urticaria y dermatitis severa al contacto
- Problemas respiratorios si se inhalan los pelos
- Casos graves en mascotas, especialmente perros que las olfatean o muerden
- Defoliación de árboles, debilitándolos
¿Cómo combatimos la procesionaria?
- Identificamos la presencia con inspecciones visuales
- Eliminamos manualmente los bolsones en árboles accesibles
- Aplicamos tratamientos biológicos en otoño (cuando las larvas son más vulnerables)
- Instalamos trampas ecológicas en troncos para impedir su descenso
- Informamos al cliente del momento óptimo para intervenir
Nuestro enfoque es ecológico, seguro y efectivo, evitando riesgos para niños, animales y el entorno.